Cuidado del cuero: rutina simple para que dure décadas
15 de junio de 2026

Limpia el sudor y el polvo después de cada uso con un paño húmedo. El sudor es ácido y reseca la fibra del cuero.
Aplica grasa o aceite neutro cada uno o dos meses, en capas delgadas. Demasiada grasa satura el poro y afloja la costura.
Guarda tus aperos en un lugar seco y ventilado, colgados y sin dobleces. Evita el sol directo y las bolsas plásticas.